CAST / GAL

La Tierra dos
Dolores, 52, Santiago de Compostela, A Coruña

La agonía comenzó cuando las altas temperaturas derritieron los últimos neveros. Las fuentes se secaban y los árboles perdían sus ramas como si sufriesen una repentina alopecia. Los pájaros, desorientados, se precipitaban sobre el cemento. El río se evaporaba aceleradamente hasta solo quedar su pedregoso cauce. Las cigarras y grillos enmudecieron, después los humanos los imitamos. Ahora yacemos exhaustos y deshidratados. Un fogonazo de lucidez me recuerda el don de replicar objetos. Concentro las escasas fuerzas que me quedan en ese benévolo objetivo. Siento el sudor frío. El resultado es asombroso: ¡Otro planeta moribundo! Unos gritos estridentes me sobresaltan.
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