CAST / GAL

Un cocodrilo que te persigue
Anne, 20, Pamplona

Corres, un cocodrilo te persigue, parece que vas tan lento que hasta aquí has llegado, pero el animal con casi 80 dientes no te llega a alcanzar. Y te despiertas, con el corazón en un puño. Ya no te acuerdas ni tan si quiera de que iba el sueño. Y, es que, los sueños son eso a lo que aspiro sin saber bien qué son, con tanta energía como para escapar de un cocodrilo, pero lo suficiente despacio como para dejarme alcanzar por él, aun sabiendo que acabo hecha añicos. Tan surrealista como que un cocodrilo me persiga.
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