CAST / GAL

En bote
Renda, 38, A Estrada

Cuando creció, de repente le dijeron que debía dedicarse a algo, que de ilusiones no se vive. Como de las ilusiones a los sueños apenas hay un paso, se le ocurrió embotar los suyos. Y es que los tenía de todos los sabores: dulces, picantes, amargos, salados… Ahora se los piden hasta sin gluten.
Compartir: