CAST / GAL

La puerta dorada
David, 28, Oleiros, A Coruña

Abrí los ojos y ante mí pude observar la oscuridad más absoluta. Volví a separar mis párpados, contemplando así un cielo infinito marcado por multitud de estrellas y nebulosas. Tras repetir la acción por tercera vez, hallé un mar dorado... una puerta a todo lo que había soñado a lo largo de mi vida. Inconscientemente, estiré mi mano hacia aquel océano tan bello, sintiendo en mi piel una calidez inmensa; todo lo que anhelaba se hallaba ahí para mí, acariciando mis dedos con gran ternura, fusionándose lentamente con mi esencia... Al fin había llegado… Por fin estaba en casa.
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