CAST / GAL

Sueños que narran historias
Noelia, 16, Valladolid

Estábamos tiradas en el césped, mirando hacia el cielo estrellado cuando mi abuela me cogió la mano mientras yo la miraba con dulzura. Las estrellas eran impresionantes, pero no había nada más bonito que el brillo de sus ojos.
De pronto, una estrella fugaz apareció sobre nuestras cabezas.
— ¡Corre, pide un deseo! —Me pidió.
Cerré los ojos y pensé lo primero que se me pasó por la mente y lo único que pediría el resto de mi vida: “Que nunca se separe de mí”. Y es que, hay personas por las que merece la pena perseguir los sueños.
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