CAST / GAL

SIESTA
Raquel, 42, Vigo

Caigo rendido en el camastro y el sopor se apodera de mí. Una vez más se me repite la misma fantasía de siempre; vuelvo a ser joven y libre. Corro y corro por el campo como en mi anhelada juventud, la brisa golpea mi cara y el viento alborota mi pelo, de mi garganta vocifero mi libertad a los cuatro vientos, hasta que la misma distorsionada voz de todos los días llega a mis ancianos oídos…
-Vamos Tobi, viejo peludo, ¡ven a comer el pienso!
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