CAST / GAL

Contradicción
Amaya, 47, A Coruña

En cada esquina de sus sueños acechaba la posibilidad, y ella temía a partes iguales el sí y el no, cumplir el anhelo y la decepción, alcanzar lo deseado, y quedarse a las puertas. Disfrutaba la anticipación de conseguirlo, y a la vez le aterrorizaba. “Maldita impostora”, acostumbraba a llamarse.
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