CAST / GAL

Vampiro
Xestón, 43, Vigo

Su grito gutural rompe la noche y me arranca del sueño.
Después de satisfacer su apetito, la criatura deja de succionar y descansa apoyada sobre mi hombro. Exhausta, intento obviar el dolor intenso que dejó allí donde colocó sus labios de nuevo, en un beso de amor y de avidez.
La observo extasiada, mientras padezco el profundo afecto que nos une desde la primera vez que se alimentó de mí.
Sale el sol y ella, saciada, vuelve a dormir. Yo respiro aliviada al saber que pronto volveremos a necesitarnos.
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