CAST / GAL

Y ahora me toca fregar
Sofía M, 17, Alcalá de Henares

Fui al supermercado de la esquina, mareada y guiándome por aquellas grandes letras amarillas que se encontraban encima de la puerta. Al entrar, la luz me devolvió ligeramente la conciencia y me deslicé rápidamente por los pasillos, que me sabía ya de memoria. Cogí una botella de agua y fui a pagarla a la caja. Salí del supermercado, aunque con una sensación extraña, pero abrí la botella y empecé a beber. De repente me encontré de pie y desorientada en la cocina, y un gran charco de agua rodeaba a mis pies.
Compartir: