CAST / GAL

Tanto que me diste
Ricardo, 66, Majadahonda

Después de años pensando en ti apareciste con tu luz deslumbrante. Como un niño, sin prejuicios, con la mente en blanco, cogido de tu mano descubrí la vida, una nueva vida de libertad y belleza. Fui transparente, me limpiaste por dentro con tu dulzura y sin complejos accedí a una nueva esperanza vital. Así como llegaste te fuiste, pero la brevedad del descubrimiento mereció la pena porque ahora, aun derruido por tu ausencia, por el silencio que dejaste, soy otro. Mañana será otro día, amanecerá y tú seguirás lejos, pero yo seguiré recordándote, disfrutando de tanto que me diste.
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