CAST / GAL

La esencia de la vida no se ve
Cristina, 19, Salamanca

Y, por desgracia, cuando se pierden las cosas empezamos a valorarlas al cien por cien. Hoy en las noticias, presencié el accidente de miles de personas en la estación de Atochas, Madrid. ¡Cuántas casualidades! ¡Cuántas personas cogieron el tren unos minutos antes de otro en el que tenían pensado viajar! ¡Cuántos, por suerte, llegaron tarde a la estación y tuvieron el mayor milagro del mundo!...

Hay que vivir; hay que vivir sin importar lo que los demás piensen. ¿Realmente nos avergüenza besar a nuestros abuelos todos los días y decirles te quiero? Esas dos palabras cambian el mundo entero. #Lavidasondosdiasyhayquevivirlosdeverdad
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