CAST / GAL

La ilusión de la verdad
Raquel A, 25, Cangas

Tras varios meses y un estado anímico deplorable que rozaba la depresión, un mensaje aparecía en la pantalla del móvil de Ethel. La verdad es que después de haber vivido un verano luchando contra sus propios demonios, Ethel solo quería creer que las cosas estaban mejorando y contestó despreocupada. Parecía una historia idílica donde dos personas que ya se conocían empezaban a conocerse en profundidad. Digamos que era el enésimo comienzo de algo destinado al fracaso, pero llenaba el corazón vacío de Ethel. En un abrazo casi interminable, Ethel se despertó en su cama agarrando una almohada gris de terciopelo.
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