CAST / GAL

Resurrección
Soledad, 61, Perillo

Injerté en mi piel la piel de tus sueños. Los tuyos rugían. Los míos hablaban bajito. Y el flujo del tiempo me instaló en la espera. Olvidé los nombres de los meses. Perdí la cuenta de los años...
Un suspiro de primavera despertó mi letargo. Y los sueños resucitaron, como Lázaros hambrientos. Y ahora, aquí estoy; custodiando los latidos de un tiempo que una vez soñó. Manteniéndolos anclados. Fondeados en caricia de madrugada fresca.
Compartir: