CAST / GAL

Sueños infantiles
Reece, 64, Guadalajara

Desde niños siempre hemos sido tres amigos –Federico, Leonardo y yo, Noé– y ya entonces pensaba que nuestros nombres guardaban alguna relación con las casas que habitábamos.
Siempre envidié las suyas. Entrar en ellas era como viajar a una biblioteca o un museo.
Nunca se lo dije, pero de haberlo hecho me habría llevado una agradable sorpresa porque cada vez que pasaban la tarde en mi casa, tanto Federico como Leonardo, retrasaban la partida no fuera a ser que el diluvio tuviera lugar después de haberse marchado y se perdieran el maravilloso viaje que entonces tendría lugar.
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