CAST / GAL

Ojalá un Delorean
Pablo Garrido, 41, Ourense

Se despertó cuando todavía había hielo sólido en el vaso. No había sido gran cosa el sueño, pensó. Su tiempo se medía en grados.
El número de llamadas perdidas le hacía suponer que todavía estaban buscándolo, pero ya no importaba. Quería volver, simplemente volver. Y ser de nuevo aquel al que un día se le ocurrió escribir a un certámen para saber si sus palabras merecían la pena.
Ojalá un Delorean, y poder decirme a mi mismo: "No dejes de escribir cosas como estas. Porque ahí en lo intangible hay muchos que te esperan".
Cierra los ojos y cuéntaselo.
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