CAST / GAL

EL ABUELO
OLGA, 80, A CORUÑA

Hoy por fin pude visitar a mi amiga en su preciosa finca. Su invitación venía de lejos, pero no había tenido oportunidad de realizarla, siempre aparecía algún impedimento, bien por trabajo, bien por familia y a veces por pereza. Disfruté de su compañía, salimos a pasear entre frutales olorosos y paisajes de lejanas montañas. Mi mente se abrió a viejos recuerdos de niñez, cuando de la mano de mi abuelo, empecé a descubrir el olor y el sabor de las frutas, a distinguir las hortalizas. Como buen agricultor era magistral enseñante, y yo satisfecha siempre esperaba las siguientes vacaciones.
Compartir: