CAST / GAL

Cajitas
Paula, 32, Oleiros

Entrar allí fue lo que más le costó.
Se había imaginado muchas veces cómo sería, y ahora, justo en la puerta, no sabía qué hacer.
Decidió entrar. Con todo el miedo del mundo, pero entró.
Y al entrar, ordenados uno a uno, del más antiguo al más reciente, cada uno de sus recuerdos.
Hileras de cajitas que guardaban momentos felices, lloros, primeras veces, besos, personas que ya había olvidado…

Cuando se despertó, tenía una cajita abierta sobre la almohada.

Tal vez todo esto sea un sueño.
La vida.
Esa cajita.
Pero por primera vez en mucho tiempo, se encontraba bien.
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