CAST / GAL

Legado
María Pousada, 33, Vilaboa, Pontevedra

Mientras la oscuridad llenaba la ventana de la nave, Eva no dejaba de preguntarse si ésta era la única solución posible. Atrás dejaba todo lo que una vez había conocido, y todo por un sueño. Un sueño que había sido el de su madre, y el de su abuela: el sueño de salvar a la humanidad, escapando del planeta que la vio nacer.
Ante tal desastre, ¿qué otra opción era posible?
—Mamá, ¿puedo ver?
—No, cielo. Ve a jugar con los otros niños.
Su hija podría tener un futuro y sus propios sueños.
A ella ya no le quedaba ninguno.
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