CAST / GAL

Ideas pringosas
Oscar Krönner, 40, Narón

La terapeuta vació el tarro de cristal en una bandeja. El cerebro cayó como una medusa escupida por el temporal sobre la arena. Gelatinoso. Por zonas algo sobado y mustio.
Me acerqué a la mesa y lo toqué con el dorso de la mano, sin hacer casi contacto. Luego metí las yemas de los dedos en los repliegues y los recorrí como si fueran los labios ya fríos mi amante.
– ¿Se te parece al tacto de esos pensamientos que tú llamas “físicos”?
– No–dije acariciando el lóbulo frontal– al de otra cosa...
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