En cada paso
Vienna, 24, Narón
De pequeña, mi abuela me regaló un collar con el símbolo infinito. Dijo que cuando tuviese que tomar una decisión, él me ayudaría. Siempre lo he llevado puesto, en las buenas y en las malas. Cada vez que tengo que elegir, lo miro y todo se vuelve más fácil, como si mi abuela me guiara por el camino. No todas las veces es el mejor, pero siempre aprendo de las elecciones que tomo. Con cada decisión es como si conectara con mi abuela, como si fuese ella la que eligiera mi destino. Sé que escogerá el correcto para mí.