Estrellas de fuego
Lucy, 21, Salamanca
Era una noche tranquila de verano cuando el cielo se iluminó. Cientos de estrellas fugaces cruzaban el cielo. O eso creía Natalia, hasta que la tierra empezó a temblar bajo sus pies y el mundo a arder.
Tras largas horas de espera refugiados en la oscuridad, el silencio volvió. No se oían las bombas, pero tampoco el canto de los pájaros, ni las risas lejanas de niños jugando.
Tuvieron que abandonar el hogar en el que tantos recuerdos habían muerto.
Ahora, Natalia mira al cielo desde su tienda de lona, buscando respuestas sobre aquel lugar destrozado por la ambición humana.
Tras largas horas de espera refugiados en la oscuridad, el silencio volvió. No se oían las bombas, pero tampoco el canto de los pájaros, ni las risas lejanas de niños jugando.
Tuvieron que abandonar el hogar en el que tantos recuerdos habían muerto.
Ahora, Natalia mira al cielo desde su tienda de lona, buscando respuestas sobre aquel lugar destrozado por la ambición humana.