Mamá
Olga, 35, Vigo
-¿Te gusta mi nuevo look? Ahora está rojo y mucho más corto, como siempre he querido. Mira qué guapa, hija.
-Sí mamá, estás muy bonita.
-También me he hecho un tatuaje de nuestra perrita, ¿te acuerdas de ella? Así no se me olvidará su cara. Además, estoy aprendiendo francés, ¡y por fin voy al psicólogo! No veas que gusto hablar por fin con alguien de tu padre.
-Mamá...
-Nunca es tarde para dar un cambio, ¿no crees? Pensé que daría más miedo.
Adela acarició la piel arrugada de su madre y besó su pelo blanco.
-Claro que no, mamá.
-Sí mamá, estás muy bonita.
-También me he hecho un tatuaje de nuestra perrita, ¿te acuerdas de ella? Así no se me olvidará su cara. Además, estoy aprendiendo francés, ¡y por fin voy al psicólogo! No veas que gusto hablar por fin con alguien de tu padre.
-Mamá...
-Nunca es tarde para dar un cambio, ¿no crees? Pensé que daría más miedo.
Adela acarició la piel arrugada de su madre y besó su pelo blanco.
-Claro que no, mamá.