CAMBIO DE PIEL LITERAL Y OTROS
Anagun, 33, Santa Cruz de Bezana, CANTABRIA
Piel.
La piel cambia sin pedir permiso. Cada año renueva millones de células mientras nosotros apenas lo advertimos. También el alma, aunque no aparezca en los libros de anatomía, muda de vez en cuando. Se desprende de viejos miedos, de certezas gastadas y de cicatrices que ya no necesitan doler. Hay cambios visibles, como las arrugas que dibuja el tiempo, y otros invisibles, como la serenidad que llega después de una tormenta. En ambos casos ocurre lo mismo: dejamos atrás una versión de nosotros para descubrir que crecer consiste, precisamente, en aprender a estrenar piel sin dejar de reconocernos.
La piel cambia sin pedir permiso. Cada año renueva millones de células mientras nosotros apenas lo advertimos. También el alma, aunque no aparezca en los libros de anatomía, muda de vez en cuando. Se desprende de viejos miedos, de certezas gastadas y de cicatrices que ya no necesitan doler. Hay cambios visibles, como las arrugas que dibuja el tiempo, y otros invisibles, como la serenidad que llega después de una tormenta. En ambos casos ocurre lo mismo: dejamos atrás una versión de nosotros para descubrir que crecer consiste, precisamente, en aprender a estrenar piel sin dejar de reconocernos.