CAMBIANDO DE PUERTAS
Luciana Rodríguez, 32, A Coruña
“Pasajeros de vuelo con destino Milán, embarquen por la puerta número 3”
Es mi turno. Toca enfrentarme al vacío. Antes de subir me obligan a medir la mochila, temo que sea demasiado pesada para alguien que tiene que empezar de cero.
En cuestión de minutos repaso todo lo que metí: 3 camisetas, el ordenador, libros y tu foto doblada.
Sin quererlo, siento en una esquina el olor a océano, mis pájaros encerrados, unas llaves huérfanas y el vértigo, ese eterno compañero.
La mochila pasa el control.
Yo, no.
Es mi turno. Toca enfrentarme al vacío. Antes de subir me obligan a medir la mochila, temo que sea demasiado pesada para alguien que tiene que empezar de cero.
En cuestión de minutos repaso todo lo que metí: 3 camisetas, el ordenador, libros y tu foto doblada.
Sin quererlo, siento en una esquina el olor a océano, mis pájaros encerrados, unas llaves huérfanas y el vértigo, ese eterno compañero.
La mochila pasa el control.
Yo, no.