CAST / GAL

La estación
Rosa, 50, La Coruña

Era otoño, y se acercaba el día en que tenía que partir a otro lugar, otra ciudad, desconocido para mí. El tren me esperaba sin saber que alli dejaría todo atrás. Partir, era lo que me quedaba. En la estación todo salió bien, y subí a ese tren. Pasaba por estaciones, por paisajes desconocidos, y me detuve en una de las estaciones. Allí perdí el tren que me llevaría hacia otro destino desconocido. Desconsolada me volví. Tiempo después, sentada en otro tren, en otra estación, otra dirección, comprendí que perder un viaje también fue una forma de empezar uno nuevo.
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