MIS MIEDOS
Rosan, 68, Belvís de la Jara
Aún hoy me parece mentira que siendo desde niña hasta 50 años después, no pudiese pasar al lado de ningún perro, no podía ni mucho menos tocarlo o abrazarlo, tenía pesadillas y realidades como estar dos horas sin comer y sin subir a casa porque había un perro a la puerta,
Pero mi vida cambió sin más, un problema de salud, un acercamiento a una mascota que tuvo la paciencia de aguantar mis miedos y la osadía de quitármelos, Nuca.
Ahora Luna, mi mascota ha conseguido que la abrace, la bese, la quiera y la necesite, mi vida ha cambiado.
Pero mi vida cambió sin más, un problema de salud, un acercamiento a una mascota que tuvo la paciencia de aguantar mis miedos y la osadía de quitármelos, Nuca.
Ahora Luna, mi mascota ha conseguido que la abrace, la bese, la quiera y la necesite, mi vida ha cambiado.