CAST / GAL

Ninguna parte
Chouto cuántico, 56, Gondomar

La mañana empezó lenta. Un aromático café en la cocina y la vista de las Cíes en el horizonte como un espejismo perfecto. En su casa decadente, la ventana abierta dejaba pasar una brisa cálida portadora de aromas de multiflora y todo el pedigree de la vida salvaje de su pequeño paraíso rural. “Nunca llegarás a ninguna parte” le sentenciaba su madre en la adolescencia. Un herrerillo dio pinceladas de azul y amarillo a la ramita de un carballo. Ella abrazaba a su destino donde cada pequeño acto era una hermosa lucha poética.
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