CAST / GAL

Borsch
Morrinhento, 31, A Coruña

Hace un tiempo conocí a un ángel sin alas. Decía venir de un lejano lugar en guerra. Es posible; estaba llena de cicatrices.

Se estrelló en el barrio de Monte Alto. No creo en el destino, ni tampoco en las banderas, pero sí en las personas. Desde entonces, desayuno borsch todas las mañanas.
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