CAST / GAL

Hogar
Dalia Suárez Pontigo, 32, Corvera de Asturias

Una mirada, un segundo, un vuelco al corazón, la sensación de que todo es nuevo y excitante, el instante de duda antes de que nuestras bocas se encuentren.

Todo lo que viene después: las risas, el calor compartido y el sentimiento de que no estamos solos. Llegarán también dolores y penas que no se pasarán solo por tener la mano tomada, pero serán más llevaderos.

Incluso surgirán conflictos internos por los que patalearemos pero nos quedaremos porque (nos) queremos. Un día miraremos atrás y veremos el cambio: de personas desconocidas a hogar la una de la otra.
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