CAST / GAL

Sombras que Aprenden a Respirar
Killa, 45, Boiro

Mi abuela decía que las emociones no son enemigas, sino mensajeras. Tenía ocho años cuando escuché aquellas palabras y nunca las olvidé. Durante años escondí el miedo, la tristeza y la rabia detrás de un orden perfecto, creyendo que el silencio podía salvarme y que migrar me ofrecería un futuro nuevo, pero las sombras me seguían. Hasta que un día invité al miedo, la tristeza y la rabia. El miedo dijo: custodio tus heridas; la tristeza riega lo que puede florecer y la rabia protege mis límites. Entonces comprendí que el cambio consistía en entenderlas para convivir con ellas plenamente
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