La promesa de Lucas
Sofi, 37, Brión
El viejo faro de la playa llevaba diez años apagado, o eso creían todos en el pueblo. Una noche de tormenta, Lucas vio desde su ventana cómo la gran bombilla comenzaba a girar, proyectando una luz roja sobre el mar enfurecido. No buscaba guiar a los barcos, sino avisar, a lo que venía del fondo. Al día siguiente, la arena de la playa apareció cubierta de monedas de oro antiguas y extrañas huellas regresaban al agua. Lucas guardó una en su bolsillo y prometió no volver a mirar el mar.