¿El destino?
Eret, 62, Vigo
Sin previo aviso, un calor, un malestar, fiebre, ambulancia, urgencias, aquí estoy en una cama de observación en el hospital, una infección. Después de tantos días de indecisión, sin dormir, nervios, esperando la llamada para una operación de corazón, llaman. Con infección no hay operación. Y pienso ¿el destino me estará diciendo algo?