CAST / GAL

EL REGRESO
BRIDA, 66, Valladolid

Detuvo el automóvil cuidando de que las ruedas no quedaran ancladas en una de las cárcavas del arcén.
Al bajar, los cardos y hierbajos que se prodigaban por doquier se lanzaron ávidos a sus pantorrillas extrablancas.
El puente había perdido sus curvas y sus formas se desparramaban sin pudor sobre la carretera.
Buscó entre la maleza el sendero que antaño los traseros de los niños y la frenada de los pies de la mujeres, que se precipitaban con el cesto de ropa bajo el brazo, dibujaron en la ladera menos escarpada del río.
Solo encontró el recuerdo.
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