Vuelo con destino a...
Ícaro, 64, Ferrol
Tras haberlo intentado varias veces, había tirado la toalla. La de la guadaña nunca acudía a sus citas.
Aquel día debía viajar al extranjero, pero debido al overbooking, le asignaron un vuelo posterior. Ya en su asiento, pensó: “¿Y si el otro avión se estrella y el mío no?”
— Los demando por daños y perjuicios —murmuró.
Por ironías de la vida, fue su avión el que se estrelló. Sólo hubo dos supervivientes; uno de ellos, su vecina de asiento.
Cuando los rescataron, ella le contó que le habían diagnosticado un cáncer terminal. Él, sin poderlo remediar, estalló en carcajadas.
Aquel día debía viajar al extranjero, pero debido al overbooking, le asignaron un vuelo posterior. Ya en su asiento, pensó: “¿Y si el otro avión se estrella y el mío no?”
— Los demando por daños y perjuicios —murmuró.
Por ironías de la vida, fue su avión el que se estrelló. Sólo hubo dos supervivientes; uno de ellos, su vecina de asiento.
Cuando los rescataron, ella le contó que le habían diagnosticado un cáncer terminal. Él, sin poderlo remediar, estalló en carcajadas.