CAST / GAL

Alicia y el país de las maravillas
Claudia, 24, A Coruña

El país de las maravillas de Alicia se había tornado gris, las tres cosas imposibles que pensaba antes de desayunar se habían convertido en fantasías de niños y el sombrerero loco se había vuelto corriente y aburrido. En una triste oficina gris sentada frente a un ordenador, se preguntaba cuando había perdido color el mundo; cuando había considerado soñar cosa de niños y se había dejado consumir por un mundo corriente. El color volvió al mundo y al país cuando aceptó que el país de las maravillas perdió el color por abandonarse a si misma y abandonar su propia locura.
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