CAST / GAL

Cambios
Alicia, 44, Villares de la Reina

Cuando mi padre enfermó, empezó a olvidar todo.

Olvidó dónde dejaba las llaves.

Olvidó mi cumpleaños.

Olvidó el nombre de algunos vecinos.

Un día, al entrar en su habitación, me miró con desconcierto.

—Perdone, ¿quién es usted? Sentí que el mundo se rompía.

Me acerqué, le tomé la mano y respondí:

—Soy tu hijo.

Él bajó la mirada unos segundos. Después sonrió.

—No recuerdo tu nombre, pero esta mano la conozco.

Y entendí que hay cambios que te lo arrebatan todo… excepto lo único que nunca se pierde: el lugar donde alguien te quiso sin condiciones.
Compartir: