CAST / GAL

La niña y el mar
Manzanilla, 39, Santiago de Compostela

Las olas siempre habían fascinado a Lola, esas ondas que nacían y morían de forma recurrente, con un destino cierto y cruel.

Con el paso de los años, ese magnetismo infantil se convirtió en su pasión y la llevó, sin darse cuenta, a una vida de aventuras infinitas pero sin arraigo ni amor.

Al llegar a la vejez, Lola se dio cuenta de que el mar le había dado mucho pero de que también se lo había quitado todo, ya no tendría una familia, un lugar donde alguien la esperara, ni un destino al que volver.
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