Está en tí
Lala, 47, León
Aunque detestaba quién era, nada le motivaba a volver a convertirse en alguien respetable y honesto. Ya había estado ahí y era mucho esfuerzo para poca recompensa. “Tienes que hacerlo por tí”, le decían ignorando que si ahora era así era por lo que había hecho por ellos. Estaba incómodo tomando unas decisiones que años atrás no hubieran sido suyas. Aquella mañana se sentía molesto buscando en el espejo lo que algún día fue y ya no era capaz de encontrar. Estaba dispuesto a acabar con todo, pero sonrió y el cambio se apoderó de él.