CAST / GAL

Duros comienzos
Emilio, 63, Madrid

“Vuela, vuela”. Le llegó a sus oídos como un susurro dulce, a continuación un leve empujón le precipitó al vacío. Mientras caía desde la altura infinita donde estaba su hogar volvió a escuchar las mismas palabras, ahora, impregnadas con el rancio sabor de una orden. De repente se encontraba en una situación que no alcanzaba a entender. Era evidente que algo debía hacer, aunque no sabía qué, y sin demora ya que el suelo se estaba convirtiendo en una realidad aplastante. A escasos metros abrió las alas, las agitó y comenzó a volar. En el nido, su madre suspiró aliviada.
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