Latidos
Sasusan, 19, Ribeira
El médico le dijo que su corazón cansado necesitaba un cambio de ritmo. Ella sonrió, apagó la televisión, se calzó las zapatillas que llevaban años en el armario y salió a buscar el atardecer. Su corazón no protestó; volvió a latir con prisa por vivir.