CAST / GAL

María
Mei, 16, Lugo

-Cogí las llaves, abrí y cerré la puerta detrás de mí, corrí a subirme al bus, suspiré. Veintitrés minutos transitando y llegué a la universidad. Salí a tomar el aire dos horas después.
Eso fue lo que hice en mis últimas horas de vida.
-Cerré la puerta del coche, puse la música. Llegué a la universidad. Esperé, respiré, -no quiero hacer esto-, la vi, corrí, la asesiné,
María tendría que haber sido médica, ahora María está muerta, porque yo, ilusa de mí, olvidé cerrar la puerta de casa, y los hermanos de la chica, ladrones, asesinaron a mi hija.
Venganza.
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