CAST / GAL

Cada cinco septiembres
Velen, 47, O Rosal

Tras sortear piedras gigantes curiosamente acomodadas, me duelen los ojos al encontrarme con tan melancólico paisaje y que por mucho que los abra no conseguirán alcanzar tanta hectárea de tierra infértil, sembrada ahora de ceniza y polvo de pizarra. Si entreabro los labios parece que percibo sabores de la naturaleza muerta. Cada cuatro o cinco septiembres... Cuando ya la vida ha vuelto a repoblar y pintar de verde el tan triste paraje... ahí está, al acecho, en el umbral del bosque (sonriéndose) y mientras una mano vil da vuelta a un reloj de arena, va adentrándose en la vegetación...
Compartir: