Destino a ti.
Fernanda, 61, A Coruña
Hoy justo al levantarme lo he sabido: te quiero. Es mi destino.
A lo mejor te lo digo al doblar la esquina, cuando salgamos del bar donde hemos quedado. O a lo mejor en el portal, mientras esperamos el ascensor. O al abrir la puerta de casa, cuando buscas la llave y nunca sabes dónde está. O antes de meternos en esa cama que dices que chirría y te da cosa cuando te saludan los vecinos del A.
A lo mejor te lo digo al doblar la esquina, cuando salgamos del bar donde hemos quedado. O a lo mejor en el portal, mientras esperamos el ascensor. O al abrir la puerta de casa, cuando buscas la llave y nunca sabes dónde está. O antes de meternos en esa cama que dices que chirría y te da cosa cuando te saludan los vecinos del A.