PREDESTINADO
MIKIUS MORA, 49, Vigo
Al nacer su tercer hijo, le diagnosticaron que aquella falta en su lóbulo frontal marcaría su destino para siempre. Que nunca sería normal.
Pero ella sabía que el destino se crea cada día.
Hoy, ni sus hijos normales, ni su marido normal, están para ayudarla en su último viaje.
Sin embargo, él le agarra la mano con firmeza, le besa la frente con dulzura, y la tranquiliza cantándole una nana, devolviéndole así todo el amor recibido en el camino.
-"Tranquila, mamá. Nunca habría imaginado un destino mejor para mí: ayudarte a morir como tú me has ayudado a vivir."
Pero ella sabía que el destino se crea cada día.
Hoy, ni sus hijos normales, ni su marido normal, están para ayudarla en su último viaje.
Sin embargo, él le agarra la mano con firmeza, le besa la frente con dulzura, y la tranquiliza cantándole una nana, devolviéndole así todo el amor recibido en el camino.
-"Tranquila, mamá. Nunca habría imaginado un destino mejor para mí: ayudarte a morir como tú me has ayudado a vivir."