TÚ
José Alberto, 54, ponferrada
Lo vi desde la distancia.
No pude hacer otra cosa que acercarme y sentarme en la piedra que tantas veces había utilizado para descansar con un buen café en mis largas caminatas por la montaña, siempre mirando al horizonte.
Era desgarrador. Mi vida está profundamente ligada a esos parajes. Así lo siento.
Ya no había nada.
Era su fin, y era mi fin.
Gracias, adiós.
No pude hacer otra cosa que acercarme y sentarme en la piedra que tantas veces había utilizado para descansar con un buen café en mis largas caminatas por la montaña, siempre mirando al horizonte.
Era desgarrador. Mi vida está profundamente ligada a esos parajes. Así lo siento.
Ya no había nada.
Era su fin, y era mi fin.
Gracias, adiós.