CAST / GAL

Trenes
CONCHI, 50, Burela

No había nada a mi alrededor, estaba sola en aquel andén dentro de una estación destartalada y fría.
En aquel instante entendí que no había vuelta atrás y que el camino que se abría ante mí era el de lo desconocido.
El tren llegaba a lo lejos dibujando un camino serpenteante de luz en el horizonte. Por un momento, pensé en volver sobre mis pasos y regresar, pero no lo hice.
Las puertas del tren se abrieron de par y par y, con paso firme y decidido, pensando en mi futuro, sonreí mientras caminaba hacia mi nuevo destino.
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