Capítulo final
Dimitri Lombardo, 38, San Vicente del Raspeig
Veréis, he vivido una vida de película, siempre al borde del peligro. Pero ya dejé de ser aquel agente secreto letal e infalible. Ahora me dedico a escribir mis memorias y no dejo de reflexionar sobre algo que me inquieta: tengo la sensación de que nunca he sido dueño de mi vida. Y no, antes de que os lo preguntéis, no son los delirios de un anciano, pues acabo de jubilarme y pienso saborear la vida al máximo. Entonces, cogió su vaso de martini y dio un último trago antes del ictus, escribió el autor en la última línea.