CAST / GAL

La mirilla
Erasmo, 46, Madrid

Al otro lado de la mirilla, la hija de los nuevos vecinos se besaba profusamente con su novio. Una oscura nube de rumiación le invadió. Se sentía muy solo desde que enviudó y odiaba los cambios.

De repente, la joven le recordó a su mujer en su primera cita. Los recuerdos se sucedieron; el sabor a melocotón del primer beso, su boda, sus hijos…
-Gracias.

Sonrió y quiso explorar más allá de su mirilla. Abrió la puerta y se vio envuelto en luz. Su mujer le esperaba para acompañarlo. Sus labios sabían a melocotón como aquella primera vez.

-Gracias.
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