Una gran sorpresa
rosario, 70, A Coruña
Hacía años que no visitaba a su madre, tenía Alzheimer y ya no le reconocía. Además nunca se habían llevado bien y él vivía lejos.
Esta resultaba muy costosa y había vuelto a su ciudad natal para vender la casa de su madre.
Damián, un vecino, se había encargado de todo, él solo tenía que firmar.
Este hombre le había sacado de muchos apuros, se encargaba incluso de pagar la residencia.
Antes de marcharse decidió visitar la casa de su infancia.
Allí, otro vecino se sorprendió de que la vendiera cuando su llevaba ya cinco años muerta.
Esta resultaba muy costosa y había vuelto a su ciudad natal para vender la casa de su madre.
Damián, un vecino, se había encargado de todo, él solo tenía que firmar.
Este hombre le había sacado de muchos apuros, se encargaba incluso de pagar la residencia.
Antes de marcharse decidió visitar la casa de su infancia.
Allí, otro vecino se sorprendió de que la vendiera cuando su llevaba ya cinco años muerta.