CAST / GAL

Heridas de guerra
Luis, 52, Madrid

Había pasado las vacaciones jugando: saltando, corriendo, trotando. Y cayendo. Tenía brazos y piernas llenos de moratones, heridas y costras, y ansiaba volver a ver a sus amigos del colegio para enseñarlos, trofeos de guerra. Para cuando llegó el primer día de clase, ya se habían curado.
Compartir: